El tomate en tu mesa. Trucos y recomendaciones


Si eres fanático de la comida saludable, coincidiras conmigo que el tomate, ya sea crudo o cocinado, es uno de los alimentos más consumidos del mundo y que siempre quieres ver en tu mesa.
El tomate es una de las hortalizas que más se utiliza en las cocinas de los que saben comer sano. Es parte de infinidad de recetas ocupando el lugar como ingrediente principal, o como base de otras preparaciones.

Ya sabes a lo que me refiero. Desde gazpachos, salmorejo, sencillas ensaladas con queso o incluso relleno con diversidad de sabores e ingredientes. Un buen tomate gratinado, en mermelada, como compota, gelatina o sopa fría, a caldos, sofritos, salsas y mucho más. ¿a qué te apetece dar un mordisco a un buen tomate con sabor a tomate?

Debido a sus diversos tipos de variedades, formas, colores y sabores, el tomate es un alimento con muchas posibilidades al momento de cocinar.

Con un bajo contenido calórico (alrededor de unas 22 Kcal/100 g), y su aporte de vitamina C (unos 38 mg cada 100g) y licopeno, lo convierten en un inigualable aliado de la cocina saludable.
Presta atención a este dato: Según la Fundación Española de Nutrición (FEN), una ración de tomate podría cubrir el 61% de la ingesta recomendada de vitamina C. También se cree que presenta fitosteroles, a los cuales se les ha atribuido la capacidad de reducir los niveles de colesterol en sangre.

Trucos para cocinar los tomates y disfrutar su sabor
Como sabemos lo práctico que son los trucos al cocinar, hoy te traemos algunos de ellos, para que puedas sacarles todo el partido a tus platos. ¡Vamos a ello!

Con aroma y frescor: el sabor del tomate es factible de variar si se quita su piel, la gelatina y las semillas a la hora de cocinarlo, de esta manera, se potencia el sabor dulce, pero se reduce su aroma fresco. Si quieres recuperar esas notas de frescor, añade unas hojas de tomate al final de la cocción de una salsa y volver su aroma.
Acidez: Si tu objetivo es bajar el nivel de acidez de tu salsa de tomate puedes añadirle azúcar, o si quieres aumentarlo su grado de acidez, agrega un toque de vinagre o algún tipo de vino blanco.
Textura: a la mayoría de los tomates en lata se les añade sales de calcio, lo cual los hace más difíciles de cocinar y deshacerse. Así pues, para hacer salsas de tomate de textura más ligera tienes que prestar atención a la etiqueta y verificar que no lleven calcio.
Un gran aliado: Las especias aromáticas tales como el orégano o la albahaca fresca son buenos compañeros de los tomates de CASI. Y ni que hablar con aceite de oliva.
Fácil pelado: ¿quieres pelar el tomate rápido? Aquí tienes un buen truco: Sumergelo en agua caliente del grifo o escaldarlos en una olla con agua hirviendo (hazles unas pequeñas incisiones previamente). Verás como toda su piel sale sin inconvenientes.
Recomendaciones para la Conservación de los Tomates
La propia piel del tomate hace un buen trabajo para conservar su interior en perfecto estado, pero esta conservación, no es perfecta. El agua que contiene el tomate termina por escaparse y convirtiéndose en arrugado.
Cuando los tomates maduran en planta contienen más azúcar, ácidos y componentes aromáticos, así como un sabor relevante y más destacado.
Actualmente, existen muchos tomates que se presentan en rama conservando sus valores intactos como si todavía estuvieran en la planta.
Cuando un tomate es de calidad y lo hemos conservado adecuadamente, se nota en el sabor y mucho. ¿Quieres saber cómo conservar los tomates en casa? Toma nota.
Para guardar correctamente los tomates en tu casa, te recomendamos que tengas en cuenta su punto de maduración:

Tomates Verdes.

Los tomates son hortalizas de clima cálido, por lo cual, deberían almacenarse a temperatura ambiente. Si esta no ocurre, irán perdiendo parte de su sabor.
Si has comprado unos tomates que todavía están algo verdes y necesitan que maduren rápido, puedes envolverlos en papel de periódico, o simplemente dejarlos cerca de una ventana para que el sol haga el trabajo.
Otra manera de madurarlos, es ponerlos en una caja de cartón con una capa de papel de periódico por encima de ellos. Notarás que, a los pocos días, ya estarán listos para comerlos a bocados.

Tomates en su punto.

Lo ideal para este punto de maduración, es conservarlos fuera de la nevera, en un lugar en el que no estén expuestos al sol. Si los tomates están maduros y quieres consumirlos en los próximos días, lo ideal es dejarlos tal cual, a temperatura ambiente
El frío de la nevera puede hacer que pierdan sabor y textura. Pero, si tu intención es consumirlos dentro de unos días o la próxima semana debes introducirlos en la nevera.

Demasiado maduros.

Si los tomates están ya demasiado maduros, lo mejor es guardarlos en la nevera. Siempre tienes la opción de convertirlos en una rica salsa de tomate.
Ten presente, por si no lo sabias, que en la nevera, los tomates maduran más rápido si están dentro de algún envase de plástico, ya que emiten etileno que, al acumularse en la bolsa o envase, acelera la maduración.
Después de tantos trucos y recomendaciones simples, tienes la información para llevarla a la práctica en tu cocina y hacer que el tomate en tu mesa se luzca al 100 %.

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