Errores que debes evitar cuando cocinas hortalizas congeladas


¿Eres de los que utiliza frutas y hortalizas congeladas en la preparación de platos para tu almuerzo o cena? 
Si la respuesta es positiva, tienes que prestar atención a la información de este artículo.

Antes de comenzar a conocer aquellos errores que se cometen cuando cocinas hortalizas congeladas, es bueno saber, que el proceso de congelar verduras o frutas está diseñado para preservar la mayor cantidad de sus nutrientes, su sabor y textura como su color. Pero, también es de suma importancia mantener todos sus atributos a la hora de cocinarlas. ¿De acuerdo?

Las hortalizas y frutas son imprescindibles en una dieta equilibrada, aunque no todos consumen la cantidad diaria aconsejada por la Organización Mundial de la Salud (ingerir al menos 400 gramos o cinco porciones de frutas y verduras al día).

Si tú eres uno, de a los que el tiempo nunca le alcanza, las verduras congeladas están hechas a tu medida, son para ti. Son tan saludables como las frescas, las encuentras listas para cocinar y no tienen un elevado precio. Pero ojo, la clave está en el cómo las cocinas.

Entonces, ¿cómo debo cocinar las hortalizas o verduras congeladas? Vamos a descubrir aquellos errores comunes que debes evitar. Presta atención. ¿Comenzamos?

Saber escoger la bolsa en la sección congelados de tu tienda habitual

Toca la bolsa para comprobar, si las hortalizas o verduras están apelmazadas. Si esto es así, significa que las mismas se han descongelado en algún momento de la cadena de frío y se han vuelto a congelar, generando la pérdida de nutrientes en este proceso.

Ese leve aumento de temperatura provoca que las verduras congeladas se deshidraten (pierden su contenido en agua) durante su almacenamiento y esta situación, provoca la formación de hielo, modificando su color, sabor hasta su textura.

Asi que ya sabes, si palpas una bolsa en la que notas piezas individuales de verduras, es una buena señal de que se encuentren en su estado original.

Mezclar hortalizas congeladas en una receta equivocada.

Cuando hablamos de hortalizas congeladas, las mezclas con frescas no son aconsejables. Los menús donde puedes utilizar verduras congeladas son guisos, sopas y cualquier otro plato que encubra la textura de las verduras.

Te pongo un ejemplo: Estas preparando un salteado y cuando mezclas hortalizas congeladas con frescas, la diferencia de texturas no será muy agradable a tu paladar. ¿no crees?
Para resumirlo: puedes optar por verduras frescas o congeladas según el plato que tengas en mente.

  • Descongelar las hortalizas antes de cocinarlas

Como bien has podido notar, el problema principal de las verduras congeladas es su textura. El proceso de congelación provoca el estiramiento y rotura de las paredes de las células provocando un debilitamiento de su estructura y, por ende, una textura más blanda.

No es necesario descongelar las verduras antes de cocinarlas, este proceso se realizará mientras las cocinas y te ayudará a conseguir una mejor textura.

Hay excepciones: Las espinacas congeladas son un claro ejemplo. Si quieres preparar una pizza y ponerle espinacas encima, te interesa descongelarlas para eliminar el exceso de agua de ellas.

  • Tener en cuenta el tamaño de las verduras congeladas

Las verduras congeladas pequeñas, como las judías verdes, tardan poco tiempo en cocinarse, mientras que otras, como las patatas o los trozos grandes de calabaza, necesitan más tiempo.

Toma nota de las instrucciones del envase y utiliza el tenedor mientras las cocinas para comprobar cuánto tiempo le falta.

Toma en cuenta el tiempo de conservación

Es verdad, congelar las verduras hace que se conserven durante más tiempo al evitar el crecimiento de microorganismos perjudiciales.

A pesar de ello, la actividad enzimática no para y afecta a la calidad de la comida. El tiempo de conservación recomendado de las hortalizas congeladas es entre 8 a 12 meses. Cuanto antes las consumas, más parecidas a las frescas serán.

  • Bolsas bien selladas

Una bolsa de verduras congelada mal sellada o defectuosa, provocara quemaduras en las mismas, pudiendo perder valor alimenticio y por supuesto, afectando su textura.

Si notas antes de guardarlas en el congelador, que está rota la bolsa, pásalas a una bolsa de congelados, elimina todo el aire en ella y asegura un buen cierre.

Siempre es bueno, hacer las cosas bien. Lleva el mismo tiempo. Tras leer, este artículo, ya puedes evitar algunos errores comunes y sacarles el mayor provecho a tus hortalizas congeladas.

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